Ahí empezó mi pasión por la raza...y de rebote conocí al Leonberger, otro imponente moloso con un carácter inmejorable. Cuantas más cosas aprendía de las dos razas más me enamoraban...y así llegaron a casa mis tres Bouvier, hace un año: Polly y los hermanos Bruno y Jara. Este año me ha confirmado lo que ya sabía, son especialmente nobles y cariñosos, muy inteligentes y obedientes, buenos guardianes y se entienden especialmente bien con los niños...Ahora espero mi primera cachorra de Leonberger, que espero que pronto esté con nosotros.
La pasión por estos perros culminó en la idea de tener alguna camada ocasional, con muy cuidada selección del cruce para intentar conseguir animales lo más sanos y equilibrados posible y repartir algo de la felicidad que te brindan a otras familias....me puse manos a la obra y empecé a completar mis conocimientos sobre etología canina, cría y selección, por medio de un master impartido por veterinarios, estudiar líneas de sangre de la raza en España y Europa....y así nació De La Flor Entre Espinas, un proyecto muy querido cuyo nombre se refiere a mi ciudad natal.
Mis perros y yo vivimos en una urbanización en plena naturaleza, en la Sierra de Madrid;. Tienen, por supuesto, acceso libre a la casa, jardín, sofás..incluso a mi cama, je, je... Somos una gran familia y muchas veces un poco más grande, porque no se niega la ayuda a perritos y animales desamparados, por supuesto. Hemos de luchar para concienciar a todo el mundo de que los animales son seres vivos y se merecen ser tratados como tales. Un perro es un amigo y a los amigos no se les abandona, se está con ellos hasta el final. ¡NO AL ABANDONO Y AL MALTRATO ANIMAL!
Desde aqui seguiré haciendo todo lo posible por ayudar a los más desamparados.