En nuestro país hay cada vez más casos de abandono y maltrato animal, siendo evidente la necesidad de concienciación y educación de la población en el respeto y amor hacia los animales. En este tema somos la "oveja negra" de Europa; sin embargo, también cada día más personas van sensibilizándose ante este gran problema y se incorporan a la lucha.
Mi familia perruna empezó con Tundra, una perrita adoptada de una protectora de Madrid hace 5 años. Desde entonces nuestra casa siempre ha estado abierta a animales necesitados y han sido muchos los que han convivido con nosotros. Colaboro con varias protectoras y un club de animales discapacitados y enfermos crónicos y desde aquí os animo a probar la experiencia de ayudar a un animal necesitado, no hallaréis un amor más incondicional.
Actualmente tengo el honor de compartir mi vida con 4 de estas almas necesitadas y no tengo palabras para describir todo lo que me han dado...su amistad y amor sin condiciones. Recientemente he perdido a dos de mis vejetes adoptados, han dejado un hueco en mi corazón pero también el orgullo de haberlos tenido como amigos.