Estos dos bombones son Cora y su hermano Pluto. ¿Para qué lo voy a negar? son las niñas de mis ojos. Su historia pudo ser muy triste, pero no era su destino. Nacieron un día tormentoso de Julio del 2004, en algún lugar de un pueblecito de Guadalajara. No sabemos quiénes eran su papá ni su mamá, porque fueron hallados por una amiga de una amiga dentro de una bolsa en un contenedor, junto al resto de sus hermanos, con horas de vida. Esta mujer se apiadó de ellos y llevó a los seis que aún vivían a casa, pero ella no podía tenerlos. La casualidad hizo que se lo comentara a su amiga que a la vez era mi compañera de trabajo y, a los 3 días, los cinco peques supervivientes estaban en mi casa. La experiencia fue inolvidable, criar a cinco cachorros huérfanos de días de vida es todo un reto. Salieron adelante y empecé a pensar en encontrarles casa a todos. Una de ellas se fue a vivir con mi tío, que acababa de perder a su perrta y estaba muy triste. Y decidí que me quedaba con los otros cuatro, ya que se me encogía el corazón al pensar en darlos. Pero el destino o la mala suerte quiso que dos de mis pequeñas, casi idénticas a Cora, enfermaran y murieran a los tres mesecitos de vida...nunca las olvidaré. Y así Cora y Pluto se quedaron conmigo y se convirtieron en el alma de la casa. Cora es una perra dulce y cariñosa, pero con una veta de genio que hace que no sea la última de la casa, sino la "consorte del jefe", su hermano. Le encanta perseguir todo tipo de bichillos, mariposas, ratoncillos, conejitos en el campo...yo la llamo mi Diana Cazadora, jeje..Le encantan los niños y todos los cachorrillos humanos y perrunos se enamoran de ella nada más verla. Duerme con su hermano y conmigo en mi cama y es la jefa en los paseos por el monte, todos hemos de ir a donde ella nos lleva...No sabe hacer nada sin su hermano, son inseparables. Tiene un pelo suave y sedoso, de un color dorado que refulge como un tesoro al sol.
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| Pluto es su querido hermano, el jefazo de toda la manada, no hay quien le rechiste. Es un perro bueno y obediente, muy cariñoso con la gente, pero muy mandón con sus subordinados caninos, sobre todo con Bruno (el otro macho, era de esperar) y con Tundra, que solía ser la jefa antes de llegar él y es una perra de alto nivel jerárquico. Le encanta perseguir las sombras de las mariposillas junto con su hermana Cora, de la que es inseparable, y darle besitos a su mamá (yo) cuando está hablando por teléfono, no sea que no le esté prestando la suficiente atención a él...Se vuelve loco de alegría al ver la cadena porque significa que nos vamos de paseo y siempre la tiene que llevar en la boca mientras paseamos, para dejar claro que es él el que lleva las riendas, ja, ja. Anda como un campeón de belleza canina, todo elegante y enhiesto. Su pelo es otra maravilla, más largo que el de la hermana, tricolor y sedoso y suave al tacto. No tienen raza definida, pero parecen cruce de Bouvier Bernois con Setter irlandés, según una experta etnóloga me comentó. | | |
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