| Mi pequeña podenquita, "la Lolilla" era una chiquitaja a la que le encantaba "hablar", largas conversaciones en un idioma inventado por ella y en tu honor, como si de una niña chica se tratase. Era un alma libre, ágil como el viento, la llamábamos la "super-perra" porque era capaz de saltar vallas de varias veces su altura, como si volara...ninguna se le resistía. Muy amiga de Tundra y también de Pluto y Cora, siempre estaban juntos. Dormía en mi almohada y se tapaba con las sábanas, como si fuera una persona. Lola nos dejó en Junio del 2007, con sólo 4 años, y nunca supimos la causa de su muerte. Mi pequeña Lolilla, nunca te olvidaré, aún hoy espero verte aparecer en mi cuarto, hablándome como solías hacer...¡Te quiero! |