| HERPESVIRUS CANINO: PONGÁMONOS AL DÍA Antonio Prats; Amadeu Obach Clínica Veterinaria Rocaberti Barcelona Hasta hace no muchos años, cuando un cachorro se nos moría con mucosidad nasal abundante, diarrea y síntomas nerviosos o algo parecido, decíamos que "era el moquillo", y nos quedábamos tan anchos. Luego aparecieron los medios técnicos para un diagnóstico exacto y preciso y ya ninguno de nosotros se fía únicamente del aspecto clínico. Con ello, además, hemos podido llegar a la conclusión de que seguramente muchos de aquellos cachorros nunca tuvieron de verdad un moquillo. Desde hace relativamente poco, cuando una perra se queda vacía, aborta en cualquier fase de la gestación, o se le muere la mayoría de la camada en las primeras semanas decimos que ha sido "el herpesvirus". Y nos quedábamos con una mezcla de resignación, impotencia... y satisfacción por haber encontrado un motivo "lógico". Sin embargo, la aparición progresiva de medios de diagnóstico exactos, hasta llegar a la prueba definitiva del diagnóstico por PCR, está colocando las cosas un poco más en su sitio, y ahora, para decir que la culpa es del herpesvirus...hay que demostrarlo. Vamos a intentar, aunque con la brevedad que impone el espacio y las limitaciones de la letra escrita, ponernos un poco al día en lo que respecta a esta especie de "epidemia fantasma" que corre en boca de todos los que nos movemos de una manera u otra en torno a la reproducción canina.
Etiología: el culpable
El herpesvirus que ocasiona la infección que afecta a la especie canina es de la misma familia que otros herpes que afectan a otras especies, causando por ejemplo la rinotraqueitis felina, la rinoneumonía equina, la rinotraqueitis o el coriza gangrenoso de los bóvidos, la enfermedad de Aujeszky de los cerdos, o la varicela, el herpes o la mononucleosis humanas. Fue diagnosticado por primera vez en 1965 en Estados Unidos. Los herpesvirus en general, y el herpesvirus canini tipo I en concreto, son muy frágiles, soportan mal las temperaturas elevadas y son sensibles a la mayoría de desinfectantes habituales. Sin embargo su replicación es muy rápida si tiene las condiciones favorables: entre 35 y 37 ºC y cierto grado de humedad; y estas son precisamente las características de los neonatos y de las "zonas frías" de los adultos, como las mucosas del aparato genital externo, oculares y de las vías respiratorias altas.
Sintomatología: la presentación
Los síntomas varían en los cachorros o en los animales adultos: * En los cachorros de menos de tres semanas el cuadro cursa siempre de forma aguda con signos más o menos variables que incluyen dolor abdominal agudo, gemidos, vómitos, disnea, hipotermia, convulsiones... En la necropsia, las lesiones en forma de petequias son muy características si aparecen; si no, hay que recurrir a la anatomía patológica especialmente de los riñones. * En los adultos puede manifestarse en forma de balanopostitis en el macho, y de vaginitis, abortos e infertilidad en la hembra. * La denominada "tos de las perreras" puede ser una manifestación de herpesvirosis Como la mayoría de virus es tremendamente oportunista, y ataca preferentemente a animales inmaduros (neonatos), inmunodeprimidos o debilitados.
La transmisión: el contagio
El contagio a partir de una madre enferma se puede producir: * por vía placentaria, con lo que nos encontraremos ante reabsorciones, momificaciones, abortos o mortinatalidad * por contaminación en el parto o postparto inmediato, lo que dará lugar a alta mortalidad en la camada, y que los supervivientes puedan ser "portadores sanos". En un individuo infectado, el virus puede permanecer acantonado, especialmente en los ganglios, y reactivarse bajo ciertas circunstancias como estrés, frío, inmunodepresión, o simplemente por el estro o el parto. Además es un virus poco inmunógeno, es decir, no provoca en el organismo defensas efectivas y duraderas; el nivel más elevado de anticuerpos se alcanza a los 15 días de la primera infección.. Los anticuerpos maternos protegen a los cachorros contra la enfermedad pero no impiden la infección. Con todo lo que llevamos dicho, ya empieza a quedar claro que no es un enemigo fácil de combatir, aunque pueda parecer débil a primera vista. Además en muchas ocasiones nos quedará la duda de si es causa o consecuencia del problema detectado. El contagio puede ser durante la monta, en el momento del parto, o en la convivencia estrecha pues las fuentes principales de virus son los mucus vaginales y prepuciales, el semen, la saliva, las lágrimas, los esputos, la orina, las heces... Hoy en día se ha diagnosticado en muchos países, entre ellos por supuesto España, con incidencias variables entre el 16 y el 78% de criaderos. En general se habla de que puede estar presente incluso en un 70% de los criaderos en los que hay problemas de reproducción... aunque también se han encontrado seropositividades en criaderos que nunca han tenido problemas reproductivos.
Diagnóstico: cómo descubrirlo
Otro de los problemas para situar realmente la significación del herpesvirus en la reproducción es que durante muchos años únicamente se ha dispuesto de la serología (determinación de anticuerpos en sangre) como método de diagnóstico y ello comporta muchos riesgos de falsos negativos, aunque durante este tiempo nos ha servido como una herramienta al menos orientativa. Hoy en día el diagnóstico por PCR (Polimerase chaín reaction) mediante la detección genética del virus que ya efectúan algunos laboratorios especializados sobre muestras concretas, nos permite un conocimiento exacto de la presencia o ausencia del virus. Esta prueba puede realizarse sobre el cadáver del neonato, sobre semen, sobre frotis, etc. Un animal negativo a PCR es un animal seguro, pero de un animal positivo sólo podemos decir que tuvo un contacto con el virus, pero ¿es patológicamente peligroso?.
Tratamiento: la lucha
El tratamiento en los cachorros consiste en colocarlos en un ambiente a temperatura cercana a los 39ºC (a la que el virus no se puede replicar), rehidratarlos y nutrirlos de manera intensiva por vía parenteral (intraósea en neonatos) al tiempo que se evitan las infecciones secundarias. En el animal adulto se intentan terapias con antivirales (aciclovir, etc) por vía general y tópica, con resultados variables e inconstantes.
Prevención: lo ideal
Como en cualquier virosis la mejor herramienta es la profilaxis, la prevención; para ello hay que recurrir a: * Control de los individuos introducidos en el criadero: - Los reproductores por el riesgo de transmisión venérea - Los demás por el riesgo de transmisión aérea * Control de las montas realizadas fuera del criadero * Aislamiento de las hembras gestantes en parto y postparto, con condiciones adecuadas * Posible interés de la cesárea en hembras infectadas para evitar el contagio en el parto * Posibilidades vacunales Precisamente es este punto de la vacunación preventiva uno de los que más novedades aporta en esta puesta al día que estamos haciendo. Ha aparecido en el mercado recientemente una vacuna contra el herpesvirus canino, aunque en muchos aspectos se aleja un poco de la imagen que mayoritariamente se tiene de lo que es y cómo funciona una vacuna "típica". La vacuna contra herpesvirus se basa en la vacunación de la madre gestante para conseguir una elevación importante de sus anticuerpos que a su vez aseguren la protección de la camada a través del calostro. Para ello se deberán administrar dos dosis vacunales, la primera entre el inicio del celo y el 10º día de gestación, y la segunda entre la 6ª y la 7ª semana de gestación. Los resultados tanto a nivel experimental desde que se iniciaron los estudios hace varios años, como en la práctica sobre el terreno, son muy esperanzadores: las estadísticas indican, aparte lógicamente de la inocuidad tanto para madres como para cachorros, un aumento claro de la fecundidad de las hembras, una disminución en la mortalidad de los cachorros antes del destete, y consiguiente aumento del número de cachorros destetados. La vacuna puede utilizarse tanto en hembras sanas como en infectadas.
En resumen
¿Qué incidencia tiene el problema en nuestro alrededor? ¿es herpesvirus todo lo que lo parece? ¿si hay un herpesvirus, es el origen del problema o se está aprovechando de otras circunstancias (higiene, etc)?. Desde luego una cosa hay que tener clara: la vacunación contra herpesvirus sólo ayudará a resolver un problema.... de herpesvirus. Por tanto se precisa un diagnóstico certero previo, y valorar exactamente qué papel juega el herpesvirus en los problemas de reproducción ante los que nos encontremos. Por desgracia quedan aún muchas dudas por resolver, pero es cierto que se ha avanzado mucho, poco a poco vamos poniendo las cosas en su sitio y ya no nos queda como única opción el decir "...habrá sido un herpesvirus". Y cuando digo "poniendo las cosas en su sitio" no quiero decir que lo estemos solucionando todo: si somos realistas tendremos que reconocer que poder diagnosticar el herpesvirus con certeza nos está confirmando el diagnóstico en algunos casos, pero por otra nos está abriendo nuevas dudas: "pues los problemas que no son por herpesvirus ...¿por qué son?". BRUCELOSIS CANINA La brucelosis es una enfermedad bacteriana de aparición esporádica, que se manifiesta en todos los perros, pero con una mayor frecuencia en aquellos animales de raza destinados a fines reproductivos. El contagio se produce por vía venérea y también por la ingesta de residuos infecciosos. Los cachorros se infectan en el útero como consecuencia de la localización de estos microorganismos en la placenta y es causa de mortalidad en cachorros. En las perras gestantes produce abortos e inflamación testicular y esterilidad en perros machos. Como la hembra enferma puede eliminar estas bacterias con el flujo vaginal y la orina, tales animales son un peligro potencial para aquellos recién nacidos e incluso adultos y también, posiblemente, para el hombre. Esta enfermedad afecta otros órganos como el globo ocular produciendo una patología denominada uveitis, que se caracteriza por cambios de color del iris e inflamación, que responde al tratamiento pero siempre hay recidivas. Afecta también, los espacios intervertebrales (discoespondilitis) que se visualiza mediante radiografías. La brucelosis es una enfermedad de curso muy lento, por consiguiente, con signos oscuros y confusos, lo que hace que muchos pacientes no sean llevados a la consulta. La muerte por brucelosis raramente ocurre. El tratamiento médico se realiza con antibióticos específicos del tipo de las tetraciclinas y estreptomicinas, el uso de estos medicamentos es prolongado y el animal debe ser sometido a controles periódicos. Las medidas de prevención para evitar la diseminación de la enfermedad, es la castración tanto en machos como en hembras enfermos, debido al origen genital de la transmisión. Hay que tenerla en cuenta como zoonosis, aunque no presenta la gravedad de otras brucellas animales, pero sí existe la posibilidad de contagio a seres humanos, la enfermedad es de carácter leve y responde a la terapeútica con antibióticos, pero las personas que contactan con animales enfermos deben conocer la posibilidad de contagio. Para saber más de esta enfermedad pulsa en el link: http://www.mevepa.cl/modules.php?name=News&file=article&sid=760
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